Huvud

Palacio de Gripsholm

Gripsholm Castle. Photo: Norberg Design AB/Dick Norberg.
Sobre un islote del lago Mälaren, en la pequeña localidad de Mariefred, a unos 70 kilómetros de Estocolmo, se sitúa uno de los castillos más célebres, el de Gripsholm.  
Hallamos aquí una extraordinaria colección de muebles y objetos artísticos de cuatro siglos distintos. Entre los principales atractivos se cuenta uno de los teatros del siglo XVIII mejor conservados de Europa.

El Palacio de Gripsholm goza también de fama internacional por su importante colección de retratos (la Colección de Retratos del Estado Sueco) en la que se representa a personas notables desde la época de Gustavo Vasa hasta nuestros días.
The Swedish national collection of portraits at Gripsholm. King Carl Gustaf.  Photo: Nationalmuseum.
En los meses de verano los visitantes tienen ocasión de ver la decoración interior del palacio paseando por su cuenta o mediante recorridos guiados. Durante todo el año se reciben grupos. Para más información, consulte la opción de menú indicada más arriba.
 

Un poco de historia


El Palacio de Gripsholm debe su nombre a una de las grandes personalidades medievales de Suecia, Bo Jonsson Grip, que, en la segunda mitad del siglo XIV, levantó la primera fortaleza.

Este baluarte fue donado a finales de la Edad Media a un monasterio de cartujos fundado en Pacis Mariae (Mariefred).

Al llegar la Reforma el monasterio pasó a ser propiedad estatal, iniciándose en 1537 la construcción de un palacio bajo la dirección del maestro de obras Henrik von Köllen.

El Palacio se erigió a iniciativa de Gustavo Vasa como parte de un nuevo sistema nacional de defensa y en calidad de residencia oficial de este príncipe renacentista sueco. El amplio Salón Nacional, con sus pinturas en el techo y los retratos de cuerpo entero de Gustavo Vasa, en compañía de otros mandatarios europeos contemporáneos, ofrece una fiel idea del aspecto original de Gripsholm.

Gripsholm Castle. Copperplate, Erik Dahlberg's "Suecia antiqua et hodierna". Original: The National Library of Sweden, The Royal Library.
La habitación del siglo XVI más afamada es la Cámara del Conde Carlos, uno de los interiores mejor conservados de la época en toda Suecia.

A lo largo del Período de Grandeza, Gripsholm sirvió de residencia de las reinas viudas Maria Eleonora y Hedvig Eleonora. Esta última mandó realizar sustanciales reformas y también ampliaciones, entre otras, la del Ala de la Reina.

Durante el reinado de Gustavo III, a finales del siglo XVIII, el palacio conoció un nuevo período de esplendor. Fue entonces que se ornamentó el exclusivo Teatro Real, ubicado en una de las torres renacentistas redondas del edificio palaciego. Se trata de uno de los teatros del siglo XVIII mejor conservados del continente.

De este tiempo data también el Salón Redondo de Gustavo III, una especie de equivalente al Salón Nacional de Gustavo Vasa. Dentro de esta estancia circular el visitante puede observar retratos de Gustavo III y de otros regentes coetáneos.

Gustav III's castle theatre at Gripsholm. Photo: Nationalmuseum.
En el siglo XIX, Gripsholm suscitó intensos sentimientos nacionales, convirtiéndose en un monumento nacional.
Con el fin de reforzar dicho carácter nacional se trasladaron a Gripsholm muebles y objetos artísticos de alto valor histórico desde otras dependencias reales.

Colección de Retratos del Estado Sueco


El Palacio goza de fama internacional por su extraordinaria colección de retratos (la Colección de Retratos del Estado Sueco), en la que se representa a personas notables desde la época de Gustavo Vasa hasta nuestros días.

Todos los años, la Asociación de Amigos de Gripsholm costea “retratos de honor" de prestigiosos ciudadanos suecos para su inclusión en la colección del palacio.

Jardines Reales


Los jardines, cuyos orígenes datan del siglo XVI, han ido evolucionando con el paso de los siglos.

En el lateral oeste del palacio se creó durante el siglo XVI un huerto, que albergaba la conocida como “cabaña de las especias". En 1581 se alzó un cenador con forma de torre.

Gripsholm Castle park and gardens seen from above. Photo: The Royal Court/Bergslagsbild.
Durante el reinado de Carlos IX (1604–1611) evolucionó el arte de la jardinería. Fue probablemente entonces que los jardines de Gripsholm se organizaron conforme a un plan. En una de sus cartas, el monarca hace referencia al goce que supone pasear por los jardines de Gripsholm.

Carl Hårleman presentó en torno a 1730 una propuesta de reforma del jardín al estilo rococó. Alrededor del nuevo jardín se levantó un muro de ladrillo revestido de planchas.

Statue of Hebe in Gripsholm Palace Park. Photo: The Royal Court.
Gustavo III (1771–1792) derribó el muro que rodeaba el Jardín Hårlemanska y transformó esta zona en un parque. Es posible que los tilos dispersos que hoy se alzan en el lado oeste de Slottsholmen procedan de esta época, probablemente los restos de un bulevar.

En el siglo XIX se desarrollaron los jardines de Slottsholmen y se extendió la red de senderos, rediseñándose ahora conforme a un patrón romántico.

En 1897 fue plantado en Hjorthagen, sobre un antiguo sembrado, el “gran" huerto de frutas. Originariamente se colocaron 3.600 árboles, lo que lo convertía por entonces en el cultivo de frutas más grande de Suecia.
Durante la Segunda Guerra Mundial se llegaron a recoger aquí entre 80 y 100 toneladas de manzanas al año. La última gran cosecha fue en 1970–71. Más tarde sería desmantelado al no considerarse ya rentables los cultivos.

The Greenhouse in Gripsholm Palace Park. Photo: The Royal Court.
A finales de siglo se construyó también un invernadero junto al palacio. El actual invernadero es una reconstrucción del que había en las postrimerías del siglo XIX.

Las plantaciones de Slottsholmen son en su mayor parte restos del ambicioso diseño de parque del siglo XIX.
Los jardines constituyen un frondoso marco del edificio palaciego e invitan a realizar agradables paseos.

Por toda la zona de palacio encontramos arriates y monogramas florales. En el lado oeste se sitúa una pequeña especiería, creada en 1993 en rememoración del Pacis Mariae de los cartujos.

Un huerto con unos 250 árboles frutales produce la materia prima del mosto de manzana que puede adquirirse en el palacio.

A fallow deer. Photo: Pressens Bild.

Hjorthage


La reserva natural de Hjorthage en Gripsholm es desde el siglo XVII una zona de pastos perteneciente al Establo Real de Gripsholm.

En torno a 1860, el rey Carlos XV mandó establecer Hjorthagen, una combinación de parque de recreo y granja.
 
En la actualidad se emplea toda la reserva como terreno de pasto para un centenar de gamos. Se trata de un área de paseo muy popular, tanto entre la población local como para los numerosos visitantes del Palacio de Gripsholm.
En este área, que cubre unas 60 hectáreas, hallamos diversos vestigios históricos, tales como un antiguo fortín, un camposanto, un emblema de una orden en hierro fundido, senderos antiguos y restos de edificaciones.