Huvud

Palacio de Drottningholm

Drottningholm Palace. Photo: Norberg Design AB/Dick Norberg.
Realice una excursión a Drottningholm y disfrute de un entorno histórico de primera clase mundial.

El Palacio de Drottningholm está incluido en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este palacio real, erigido en el siglo XVII, es el mejor conservado de Suecia y, al mismo tiempo, representativo de toda la arquitectura real de la época en Europa. Unido al exótico Pabellón Chino de recreo, al Teatro Real y a los magníficos jardines palaciegos, constituye un conjunto arquitectónico realmente excepcional.

The Chinese Pavilion. Photo: The Royal Court/Alexis Daflos.
Desde 1981, el palacio sirve de residencia permanente de la Familia Real de Suecia. Las estancias del ala sur de la construcción están reservadas a sus integrantes. No obstante, tanto el palacio como los jardines se encuentran en su mayor parte abiertos al público durante todo el año.

Para información turística sobre horarios, visitas guiadas, reservas de grupo, etc., consulte la opción de menú indicada más arriba.

Un poco de historia


El nombre Drottningholm se remonta a finales del siglo XVI, cuando Juan III mandó levantar la primera estructura palaciega para su esposa la reina Katarina Jagellonika. Este palacete quedó completamente arrasado por el fuego el 30 de diciembre de 1661. Poco antes, ese mismo año, había sido adquirido por la reina viuda Hedvig Eleonora.

Tras ese devastador incendio, la reina viuda encargó al arquitecto Nikodemus Tessin, el Viejo, la construcción de un nuevo palacio (el actual), iniciándose las obras en 1662. El citado arquitecto diseñó una serie de interiores considerados entre los mejores del país dentro del barroco temprano. Se incluye aquí también la monumental escalinata, el salón Ehrenstrahl y, por supuesto, los aposentos regios de Hedvig Eleonora.

Drottningholm Palace. Copperplate, Erik Dahlberg's "Suecia antiqua et hodierna". Original: The National Library of Sweden, The Royal Library.
Junto al palacio se dispuso también un exclusivo jardín francés al estilo barroco, que ha conseguido preservarse en gran parte hasta nuestros días. Las esculturas del parque son obra de Adrian de Vries, uno de los más destacados escultores renacentistas del norte de Europa.

A la muerte en 1682 del arquitecto, su hijo, Nicodemus Tessin, el Joven, se encargó de completar la construcción del complejo palaciego. De esta época procede, por ejemplo, la Galería de Carlos XII.

Un palacio para reinas


Drottningholm se convertiría más tarde en el palacio de las damas reales. En 1744 fue donado como regalo de bodas a la princesa Luisa Ulrica de Prusia en sus esponsales con el heredero sueco Adolfo Federico. La época de Luisa Ulrica en Drottningholm constituyó una verdadera edad de oro en el aspecto cultural. El palacio se dotó de interiores en elaborado rococó de inspiración francesa. El Saloncito Verde de Luisa Ulrica es buen ejemplo de ello.
Queen Lovisa Ulrica's State Bedchamber at Drottningholm. Photo: The Royal Court/Alexis Daflos.
Drottningholm concentró a muchos de los científicos más notables de su tiempo. Carlos Linneo trabajó aquí en la catalogación científica de la colección de especies naturales de palacio. De la excelencia de este período es testigo la biblioteca de Luisa Ulrica. En esta época tiene también su origen el famoso Teatro Real.

En 1777, el Estado sueco adquirió Drottningholm y pasó a ser residencia del monarca Gustavo III. Siguiendo el modelo inglés, se creó entonces el extenso parque romántico que aún hoy rodean el palacio barroco y los jardines franceses.

Adrian De Vries sculptures at the museum at Drottningholm. Photo: The Royal Court/Alexis Daflos.
IEn la antigua Caballeriza de los Dragones, del siglo XVIII, junto a la Posada de Drottningholm, se exhibe una colección única de esculturas del artista neerlandés Adriaen de Vries (1556–1626).

Las esculturas de bronce, de principios del siglo XVII, fueron llevadas a Suecia como botín de guerra, yendo a parar más tarde al Parque de Drottningholm. Actualmente, las estatuas del parque han sido reemplazadas por reproducciones en bronce, ubicándose las piezas originales en el Museo de Vries. Este museo, que puede visitarse mediante reserva previa, posee la mayor colección del mundo de obras de Adriaen de Vries.

Pabellón Chino


El Pabellón Chino es un singular remanso de belleza en el imponente parque natural de Drottningholm. Con motivo de su cumpleaños, la reina Luisa Ulrica fue agasajada en 1753 por el rey Adolfo Federico con un pequeño palacete chino de recreo dentro del parque de Drottningholm, un presente muy apreciado en un tiempo en que toda Europa sentía pasión por todo lo chino.
Interior at the Chinese Pavilion. Photo: The Royal Court/Alexis Daflos.
Esta estructura de madera fue sustituida en torno a 1760 por una edificación más sólida, que hoy en día contiene algunos de los principales ejemplos de decoración rococó europea al estilo chino. Una buena muestra de dicha tradición es la Cámara Amarilla, con paneles chinos laqueados insertos en los amplios espacios de las paredes. El laqueado estaba entre las cosas que más fascinaban en Europa, por no existir dicha técnica en el continente.

Al hacerse cargo el Estado sueco de Drottningholm se inició la catalogación de las colecciones del Pabellón Chino. La mayor parte de los objetos descritos en este inventario permanecen en su lugar original, lo que convierte a este edificio en uno de los ejemplos más auténticos de chinoisserie europea del siglo XVIII.

El Pabellón Chino puede visitarse libremente entre mayo y septiembre. La entrada incluye recorridos guiados, lo cual convierte la visita en una experiencia fuera de lo habitual.

Jardines Reales


El jardín más antiguo se creó en las postrimerías del siglo XVII a iniciativa de la reina Hedvig Eleonora y bajo la dirección de los arquitectos reales Tessin (padre e hijo). Esta parte, conocida como jardín barroco, se encuentra pegada al palacio y rodeada de bulevares de cuatro filas de tilos.

Los arquitectos obtuvieron inspiración e ideas en los jardines reales recientemente establecidos en Francia, que seguían un ideal estricto, disciplinado y simétrico. El jardín barroco decayó durante el siglo XIX pero fue restaurado por el rey Gustavo Adolfo VI en los años 50 y 60 del siglo pasado.

En el centro del mismo encontramos la Fuente de Hércules, con figuras de bronce del escultor Adriaen de Vries. Todas las estatuas de bronce dentro del parque pertenecen a de Vries y arribaron al país como botín de guerra procedentes de Praga (en 1648) y Fredriksborg (1659), en Dinamarca.

View over the Palace and Palace Park. Photo: The Royal Court.
A mediados del siglo XVII se crearon los jardines que rodean al Pabellón Chino. En esta época empezó a abandonarse el estricto modelo de jardinería en beneficio de otro más natural. La reina Luisa Ulrica, haciéndose eco de las nuevas ideas, encargó al arquitecto del Pabellón Chino, Carl Fredrik Adelkrantz, que plantara paseos de castaños en torno al palacete, con pasillos abiertos en dirección al paisaje.

Al tomar las riendas Gustavo III de Drottningholm, en 1777, se propuso expresar en él el nuevo ideal de parque procedente de Inglaterra, a partir de un concepto de paisaje natural. En 1780 se encomendó a Fredrik Magnus Piper, que había realizado estudios en Inglaterra, la creación de una estructura de estas características en la parte norte del jardín barroco. Incluye dos estanques con canales, isletas y elegantes puentes, amplias superficies de césped y árboles dispuestos en avenidas y bosquecillos. Por todo el parque hallamos serpenteantes senderos.

The Palace Park on the seaside. Photo: The Royal Court.
El parque alberga en distintos puntos reproducciones de estatuas de la Antigüedad en mármol, adquiridas por Gustavo III durante su viaje a Italia en 1783–1784. La idea original era que sirvieran de bello elemento sorpresa en medio del verdor o como término en el horizonte.

En la parte sur del jardín barroco y hacia el lago Mälaren se encuentra el prado de Kungsängen y un pequeño sistema de canales diseñado en el siglo XIX. El 30 de octubre de 1881, cada uno de los miembros de la familia de Óscar II, con el monarca a la cabeza, plantó un roble aquí. Gustavo Adolfo VI continuó con la tradición en 1973 y Carlos Gustavo XVI lo hizo en 1996.

Patrimonio mundial


El área de Drottningholm es un complejo palaciego de los siglos XVII y XVIII en muy buen estado de conservación.
El Pabellón Chino y el Teatro Real, de carácter único, son elementos de particular valor dentro de esta estructura. La sala del teatro permanece inalterada desde su construcción en 1766.

En 1991, Drottningholm fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, que reúne lugares de valor incalculable para la Humanidad. El Comité del Patrimonio Mundial lo motivó de la manera siguiente:

"El complejo palaciego de Drottningholm – con su palacio, teatro, Pabellón Chino y jardines reales – es el mejor ejemplo que hay en Suecia de palacio real del siglo XVIII y resulta al mismo tiempo representativo de toda la arquitectura real europea de la época, con Versalles como modelo y fuente de inspiración".